Tokio mantiene su firme posición respecto al Polisario pese a la presencia del grupo separatista en Yokohama.
Japón reafirmó, el martes en Yokohama, que no reconoce al Frente Polisario, a pesar de la presencia del grupo separatista en las reuniones preparatorias de la 9ª Conferencia Internacional de Tokio sobre el Desarrollo de África (TICAD-9). Tokio insistió en que dicha presencia no altera en nada su posición sobre el Sáhara.
Desde la apertura del encuentro de altos responsables, el jefe de la delegación japonesa dejó las cosas claras: «La presencia de una entidad que Japón no reconoce como Estado no afecta en nada nuestra posición», declaró, precisando que Tokio solo había invitado a los Estados con los que mantiene relaciones diplomáticas. La invitación al Polisario provenía de la Unión Africana, que convoca a todos sus miembros, incluida la pretendida “República Árabe Saharaui Democrática” (RASD).
Esta postura fue confirmada por el ministro japonés de Asuntos Exteriores, Takeshi Iwaya, en la apertura de la reunión ministerial: «Deseo confirmar que la presencia de cualquier entidad que Japón no reconoce como Estado no tiene ningún efecto sobre la posición de Japón», subrayó ante sus homólogos africanos y representantes de organizaciones internacionales. Días antes ya había recordado que su país «no reconoce lo que se denomina la ‘RASD’» y que «nada ha cambiado» en la política japonesa.
El episodio se produce un año después de un incidente ocurrido durante los preparativos de la TICAD-9, en agosto de 2024. Un miembro del Polisario, introducido en la delegación argelina, había colocado una placa improvisada con la inscripción “República Saharaui”, lo que provocó una protesta inmediata de Marruecos. La tensión aumentó cuando un diplomático argelino impidió violentamente que los representantes marroquíes retiraran el cartel no autorizado. La escena circuló en redes sociales, lo que llevó a Tokio a recordar que solo las delegaciones de Estados miembros de la ONU estaban oficialmente invitadas.
Al reiterar su posición, Japón subrayó su apego al derecho internacional y a los principios de las Naciones Unidas, una línea que coincide con la de la mayoría de los países miembros de la ONU, que no reconocen al Polisario y consideran la iniciativa marroquí de autonomía de 2007 como una base creíble de solución.
La posición marroquí goza hoy de un respaldo creciente, en particular de parte de Estados Unidos, el Reino Unido y Francia, que apoyan su soberanía sobre el Sáhara. La TICAD-9, que se celebra del 19 al 23 de agosto en Yokohama, aspira a reforzar la cooperación entre Japón y África en un marco de estabilidad y desarrollo compartido.


