El Burkina Faso registró en las 42 primeras semanas de 2025 un total de 717 muertes maternas, 6 500 mortinatos y 5 800 muertes neonatales tempranas, es decir, casi 14 000 decesos relacionados con el embarazo, según el balance de la Supervisión de los decesos maternos, perinatales y de respuesta (SDMPR) presentado el martes por el ministro de Salud, Robert Kargougou.
A pesar de una reducción del 60 % de la mortalidad materna e infantil entre 2000 y 2023, las cifras siguen siendo alarmantes. El profesor Adama Ouattara, responsable del programa, subrayó la necesidad de reforzar el seguimiento prenatal y de mejorar la organización de los servicios sanitarios para evitar muertes evitables.
Por su parte, el representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el país, Clotaire Hien, valoró los avances conseguidos, pero recordó que el objetivo de reducir la mortalidad materna a menos de 70 muertes por cada 100 000 nacidos vivos de aquí a 2030 aún está lejos de alcanzarse.
Propuso fortalecer la vigilancia de los decesos y movilizar todas las regiones sanitarias del país para salvar más vidas.
El encuentro permitió trazar nuevas perspectivas de mejora para los próximos meses, con un llamado a redoblar esfuerzos institucionales y comunitarios a fin de cumplir los compromisos nacionales e internacionales en materia de salud materna y neonatal.


