Nigeria confirmó la realización de ataques aéreos de precisión contra objetivos terroristas en el noroeste del país, llevados a cabo en el marco de una cooperación en materia de seguridad con Estados Unidos.
Estas operaciones se producen en un contexto de lucha prolongada contra la insurgencia yihadista iniciada en 2009 por Boko Haram, movimiento escindido desde 2016 en dos facciones principales: JAS e ISWAP.
El Gobierno nigeriano, a través de un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, reafirmó su compromiso con una cooperación estructurada con Washington para hacer frente al terrorismo y al extremismo violento. Abuja subrayó que las operaciones se basan en el intercambio de información y en la coordinación estratégica, de acuerdo con las normas internacionales vigentes.
La reacción oficial se produjo tras declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró haber ordenado ataques “potentes y letales” contra terroristas del Estado Islámico en el noroeste de Nigeria. Las autoridades nigerianas insistieron, no obstante, en que la cooperación bilateral respeta plenamente el derecho internacional y la soberanía nacional, y que las acciones antiterroristas priorizan la protección de la población civil sin distinción religiosa o étnica.
Aunque Boko Haram ha operado históricamente en el noreste del país, Nigeria enfrenta desde hace varios años un aumento de la violencia en el noroeste, donde actúan grupos armados que combinan bandolerismo organizado y yihadismo. Ante esta situación, Abuja reafirmó su voluntad de seguir trabajando con socios internacionales para debilitar las redes terroristas, cortar sus fuentes de financiación y reforzar las capacidades nacionales de seguridad e inteligencia.

