El gobierno burkinés adoptó un decreto que formaliza el aumento de la participación del Estado en el capital de Air Burkina. Esta decisión consagra la transformación de la aerolínea nacional en una empresa estatal, tras la recompra de las últimas acciones que estaban en manos privadas.
La compañía aérea nacional Air Burkina inicia así una nueva etapa de su historia. El Consejo de Ministros aprobó un proyecto de decreto que autoriza el aumento de la participación del Estado en el capital social de la empresa y su conversión formal en sociedad de Estado, según supo APA.
Esta medida se produce después de un largo período de turbulencias para el transportista aéreo. Desde hace varios años, Air Burkina enfrenta graves dificultades financieras y operativas que han afectado de manera significativa su capacidad de explotación y su patrimonio. Para frenar esta espiral negativa, las autoridades de la Transición optaron por una reestructuración profunda.
El punto de inflexión decisivo tuvo lugar el 24 de septiembre de 2024. El Estado burkinés solicitó y obtuvo de un accionista privado, que poseía 111 acciones (es decir, el 1 % del capital), la cesión de la totalidad de sus participaciones. La transacción se cerró por el valor simbólico de un franco, lo que permitió al Estado convertirse en el accionista único de la compañía.
La adopción del nuevo decreto viene a regularizar jurídicamente esta adquisición. Según el gobierno, este acto consagra legalmente el aumento de la participación pública, de conformidad con la Ley n.º 025/99/AN de 16 de noviembre de 1999, que regula las sociedades de capital público en Burkina Faso.
Al transformar Air Burkina en una empresa estatal, el gobierno espera dotar a la compañía de un marco jurídico y financiero más sólido que facilite su relanzamiento. Esta nacionalización total se inscribe en una voluntad soberana de garantizar la sostenibilidad del pabellón nacional y de reforzar la conectividad aérea del país, pese a un contexto regional complejo.


