El gobierno de Madagascar condenó oficialmente la recepción del ex presidente Andry Rajoelina por el Reino de Esuatini, al considerar el gesto una violación de la soberanía nacional y una ofensa a la memoria de las víctimas de los disturbios de 2025.
En un comunicado, Antananarivo recordó que Rajoelina perdió voluntariamente la nacionalidad malgache y advirtió que esta acogida perturba el proceso de paz y reconciliación en curso, acompañado por la Comunidad de Desarrollo de África Austral. Madagascar informó haber elevado el caso a la SADC y al presidente sudafricano Cyril Ramaphosa, reafirmando su compromiso con la soberanía y la dignidad del pueblo.
Las autoridades subrayaron que cualquier reconocimiento o trato protocolario al exmandatario en el exterior ignora las responsabilidades políticas y morales derivadas de los hechos de 2025, y podría sentar un precedente negativo para la estabilidad regional. Reiteraron que la prioridad del actual liderazgo es preservar la memoria de las víctimas y consolidar un marco de justicia y reconciliación inclusivo.
Antananarivo insistió en que seguirá utilizando vías diplomáticas y multilaterales para evitar interferencias externas en su proceso interno, al tiempo que llamó a los socios regionales a respetar la legalidad y la soberanía del país.
El gobierno aseguró que mantendrá el diálogo con los organismos regionales para garantizar que el proceso de transición avance sin perturbaciones.


