El Consejo de Administración del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó nuevos desembolsos para Egipto por un total de 2.300 millones de dólares, en el marco de la Facilidad Ampliada de Crédito (EFF) y la Facilidad para la Resiliencia y la Sostenibilidad (RSF).
De ese monto, 2.000 millones corresponden al programa EFF y 273 millones al RSF. El FMI destacó la mejora de los indicadores macroeconómicos, con un crecimiento del PIB real del 4,4 % en el ejercicio 2024/25, una inflación reducida al 11,9 % en enero de 2026 y un aumento de las reservas internacionales hasta 59.200 millones de dólares.
Asimismo, el déficit por cuenta corriente se redujo al 4,2 % del PIB, impulsado por el dinamismo de las remesas y los ingresos turísticos, mientras que los resultados fiscales mostraron avances gracias al aumento de la recaudación tributaria y a la moderación del gasto en inversión pública.
No obstante, la institución subrayó la necesidad de acelerar las reformas estructurales, reducir la presencia del Estado en sectores no estratégicos y reforzar el papel del sector privado, advirtiendo que los riesgos siguen siendo elevados debido a las tensiones geopolíticas y al endurecimiento de las condiciones financieras globales.

