El presidente de la transición de Malí, el general Assimi Goïta, asumió directamente el control del Ministerio de Defensa tras la muerte del general Sadio Camara, fallecido el 25 de abril en ataques atribuidos a grupos yihadistas.
Para la gestión cotidiana del departamento, fue nombrado el general Oumar Diarra como ministro delegado.
Esta decisión se produce en un contexto de intensificación de las operaciones militares, en las que, según el Estado Mayor, más de un centenar de combatientes han sido neutralizados en menos de una semana.
Las Fuerzas Armadas malienses llevaron a cabo ataques en varias regiones, entre ellas Mopti, Koulikoro, Kidal, Tombuctú y Kita, destruyendo bases, columnas armadas y material logístico.
El general Sadio Camara fue enterrado el 30 de abril con honores nacionales en Bamako.
Paralelamente, la justicia militar abrió una investigación por posibles complicidades internas, mientras las operaciones continúan en todo el territorio.


