El ministro mauritano de Defensa fue recibido este lunes 15 de junio en Koulouba por el presidente de la Transición de Malí. Hanana Ould Sidi era portador de un mensaje escrito del presidente mauritano Mohamed Ould Cheikh El Ghazouani.
El general de ejército Assimi Goïta concedió una audiencia al ministro mauritano de Defensa, Asuntos de los Veteranos y de los Hijos de los Mártires, Hanana Ould Sidi. El encuentro contó también con la presencia del general Oumar Diarra, ministro delegado maliense de Defensa y de los Antiguos Combatientes.
A la salida de la reunión, Hanana Ould Sidi indicó que había entregado al jefe de Estado maliense un mensaje escrito de su homólogo mauritano. Asimismo, transmitió los saludos del presidente Ghazouani y recordó, según sus propias palabras, los lazos de amistad, fraternidad y solidaridad que unen a ambos países.
La Presidencia de Malí señaló, por su parte, que el presidente de la Transición encargó al enviado mauritano transmitir sus saludos y deseos de éxito al jefe del Estado mauritano. El contenido exacto del mensaje no fue revelado.
Esta audiencia tiene lugar en un contexto de relaciones sensibles entre Bamako y Nuakchot. Ambos países comparten una extensa frontera por la que circulan pastores, comerciantes, refugiados y poblaciones asentadas a ambos lados de una zona saheliana marcada por la inseguridad.
Durante los últimos años, las relaciones bilaterales se han visto afectadas por incidentes que involucraron a ciudadanos mauritanos en territorio maliense, especialmente en las regiones fronterizas. Nuakchot ha expresado en repetidas ocasiones su preocupación por la seguridad de sus ciudadanos, mientras que Bamako ha insistido en la lucha contra los grupos armados que operan en estas áreas.
Las tensiones conocieron un nuevo episodio en marzo de 2026, tras acusaciones malienses relacionadas con la supuesta presencia en territorio mauritano de soldados malienses fugados de un campamento militar. Mauritania rechazó dichas acusaciones y propuso una verificación conjunta para disipar las sospechas.
Otros asuntos también han influido en el clima bilateral, entre ellos las restricciones a la movilidad de los ganaderos, las dificultades enfrentadas por comerciantes mauritanos establecidos en Malí y las preocupaciones relacionadas con los movimientos de población en las zonas fronterizas.
Mauritania acoge además a un importante número de refugiados malienses, particularmente en la zona de Mbera. Esta situación sitúa la crisis maliense en el centro de las preocupaciones de seguridad y humanitarias de Nuakchot.
La visita de Hanana Ould Sidi a Bamako refleja la continuidad del diálogo directo entre ambas capitales, en un momento en que las cuestiones fronterizas, la seguridad y la circulación de personas siguen ocupando un lugar central en las relaciones entre Malí y Mauritania.
SG/RT/APA


