En España, los líderes africanos piden una reforma urgente de la arquitectura financiera global, que consideran injusta e insuficiente para apoyar el desarrollo del continente.
Con motivo de la primera jornada de la IV Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo (FFD4), 51 delegaciones africanas, entre ellas jefes de Estado, vicepresidentes, primeros ministros y ministros de finanzas o de economía, pidieron una reforma profunda de la arquitectura financiera mundial, considerada inadecuada para las necesidades de desarrollo del continente.
El presidente de Kenia, William Ruto, ha destacado la urgencia de una asociación mundial más equitativa, destacando el papel estratégico de África en el comercio, la industrialización y la innovación. “La actual arquitectura financiera internacional es defectuosa, inequitativa e injusta; es inaceptable y debe reformarse por completo”, afirmó.
Pidió una gestión responsable de la deuda soberana, una mayor transparencia, una reducción del coste del capital y una ampliación del espacio fiscal. También pidió una reforma del FMI para fortalecer la voz de los países en desarrollo y la adopción de reglas comerciales que promuevan la producción verde y la transición climática.
Por su parte, el Presidente senegalés, Bassirou Diomaye Faye, destacó la importancia de movilizar los recursos públicos internos como palanca central para un desarrollo soberano, equitativo y sostenible.
El primer ministro maliense, Abdoulaye Maïga, en representación de las autoridades de transición, defendió la visión de su país de una ambiciosa reforma de la arquitectura financiera mundial. También pidió acelerar los esfuerzos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030 e instó a la comunidad internacional a aumentar su apoyo a los países africanos.
En todas sus intervenciones, las delegaciones africanas pidieron un acceso más equitativo a la financiación internacional, una gestión más responsable de la deuda y una asociación fortalecida con instituciones multilaterales como el Banco Mundial, el FMI y la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Se espera que la conferencia, que se desarrollará hasta el 3 de julio en el Palacio de Exposiciones y Congresos FIBES de Sevilla, concluya con la adopción de la Declaración de Sevilla, un documento final que establece compromisos concretos para una financiación del desarrollo más inclusiva, en línea con las prioridades africanas.


