El jefe del gobierno marroquí, Aziz Akhannouch, reafirmó que la revisión del sistema nacional de salud constituye un pilar estratégico en el proceso de transformación socioeconómica del país.
Durante una sesión plenaria en la Cámara de Representantes el lunes, describió al sector de la salud como la base de una visión a largo plazo, más que sólo una reforma sectorial.
La sesión se centró en el estado del sistema nacional de salud, examinando los avances recientes y las ambiciones a largo plazo.
Según Akhannouch, el enfoque actual del gobierno refleja una clara elección política de iniciar un cambio estructural en el funcionamiento de la atención sanitaria en todo el país.
Esta reforma, explicó, va más allá de ajustes superficiales y busca reconstruir el sistema mediante decisiones legislativas, administrativas y financieras audaces.
En el centro de este esfuerzo se encuentra una ley marco que ahora sustenta la política sanitaria de Marruecos. Define cuatro ejes principales: mejorar la gobernanza a través de una estructura regional fortalecida, desarrollar y apoyar los recursos humanos en el sector de la salud, ampliar y modernizar los servicios médicos, e integrar las tecnologías digitales en el sector.
La magnitud de la reforma también se refleja en el presupuesto. Desde 2021, el gasto en salud pública ha aumentado significativamente, pasando de 19.700 millones de dírhams (1.900 millones de dólares) a una estimación de 32.600 millones de dírhams (3.200 millones de dólares) en 2025, lo que supone un aumento de más del 65% con el actual gobierno.
Uno de los resultados más significativos hasta la fecha es la ampliación de la cobertura médica. Lo que antes estaba reservado a los empleados y funcionarios públicos ahora se extiende a toda la población.
El Gobierno considera este cambio esencial para garantizar el acceso equitativo a la atención sanitaria y lo considera un punto de inflexión en la prestación de servicios públicos.
La seguridad sanitaria ha surgido como una herramienta estratégica para apoyar el proyecto más amplio de cobertura universal, de acuerdo con las directivas reales.
El Gobierno ha vinculado este objetivo a sus planes nacionales de desarrollo más amplios, tratando la salud no como un sector aislado sino como un elemento central del futuro social y económico de Marruecos.
La ambición de la reforma radica en su alcance y dirección. Su objetivo es cambiar la forma en que se presta la atención sanitaria, su gobernanza y cómo los ciudadanos interactúan con el sistema.

