El primer ministro Mostafa Madbouly, quien presidió la VI Conferencia de Egipcios en el Extranjero, instó a los expatriados a invertir en la economía nacional, dado que las remesas alcanzaron la cifra récord de 29.400 millones de dólares.
La sexta edición de la Conferencia de Egipcios en el Extranjero se inauguró el domingo 3 de agosto en El Cairo, en presencia del primer ministro Mostafa Madbouly y varios funcionarios gubernamentales. Organizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Emigración, esta reunión busca fortalecer los lazos entre la diáspora egipcia y su país de origen, centrándose en las oportunidades de inversión en sectores estratégicos.
Unos 1.200 participantes de 40 países respondieron al llamamiento, en un momento en que El Cairo depende más que nunca de su comunidad de expatriados para reactivar la economía nacional. En esta ocasión, el jefe de gobierno instó a los egipcios en el extranjero a «dejar de depositar sus ahorros en depósitos extranjeros al 1% de interés» y a priorizar la inversión productiva en su país de origen. «Las remesas de los expatriados han desempeñado un papel fundamental en el apoyo a las reservas de divisas», reiteró, celebrando la renovada confianza de la diáspora.
Las cifras del Banco Central confirman este impulso: entre julio de 2024 y abril de 2025, las remesas de los egipcios residentes en el extranjero aumentaron un 77,1%, alcanzando los 29.400 millones de dólares, un récord histórico. Estos flujos, esenciales para la balanza de pagos, representan una de las principales fuentes de divisas del país, por delante de los ingresos procedentes del Canal de Suez o del turismo.
Para canalizar este apoyo financiero hacia inversiones estructurales, se han destacado varias iniciativas: «Mi Casa en Egipto», para la adquisición de inmuebles; «Mi Granja en Egipto», para el desarrollo de proyectos agrícolas; y «Mi Escuela en Egipto», que propone la creación de aulas digitales para los hijos de expatriados que deseen seguir el programa escolar nacional.
Mostafa Madbouly afirmó que Egipto había logrado superar los recientes desafíos económicos gracias a un programa de reformas que ha reducido la inflación y el desempleo, a la vez que ha estimulado el crecimiento. Sin embargo, no proporcionó cifras específicas al respecto, mientras que varios analistas se muestran cautelosos sobre la evolución real de la situación macroeconómica del país, que depende en gran medida de la financiación externa.
Con esta conferencia, el gobierno busca transformar el papel de la diáspora más allá de las simples remesas monetarias, integrándola en la estrategia nacional de desarrollo. Sin embargo, lograr estas ambiciones requerirá un clima empresarial más favorable, una gobernanza más transparente y garantías sólidas para los inversores, tanto locales como extranjeros.

