Durante la 60.ª sesión del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, la República Centroafricana presentó, en nombre de cuarenta países, una declaración a favor del plan de autonomía marroquí. Este texto subraya la primacía del proceso de la ONU y advierte contra cualquier politización del marco onusiano.
La 60.ª sesión del Consejo de Derechos Humanos, inaugurada el 8 de septiembre en Ginebra, estuvo marcada por una declaración conjunta de cuarenta Estados en apoyo a Marruecos. Portavoz del grupo, el representante de la República Centroafricana reafirmó que la iniciativa marroquí de autonomía constituía «la solución creíble y pragmática» para cerrar definitivamente el diferendo en torno al Sáhara.
Esta toma de posición colectiva reviste un peso particular, debido a su anclaje en un marco multilateral de la ONU y al abanico geográfico de los Estados firmantes. El diplomático centroafricano recordó que la cuestión del Sáhara incumbía exclusivamente al Consejo de Seguridad, haciendo un llamado a evitar cualquier politización de los trabajos del Consejo de Derechos Humanos y del Alto Comisionado, cuya misión principal sigue siendo la protección de los derechos humanos.
La declaración también destacó los avances sobre el terreno, en particular la apertura de consulados generales en Laayun y Dajla por varios países, considerada como una señal concreta de reconocimiento diplomático y de apoyo al desarrollo regional. Estas implantaciones favorecen la cooperación económica y las inversiones, al tiempo que crean un marco propicio para la integración regional y continental.
En el plano político, el texto recuerda la primacía del proceso llevado a cabo bajo los auspicios de las Naciones Unidas. Los Estados firmantes se declaran favorables a la reanudación de las mesas redondas de Ginebra, de conformidad con la resolución 2756 del 31 de octubre de 2024, que reafirma la importancia de un diálogo inclusivo y sitúa el plan de autonomía en el centro de la búsqueda de una solución duradera y mutuamente aceptable.


