El Banco Africano de Desarrollo (BAD) advirtió que el crecimiento económico de África seguirá siendo limitado si los gobiernos e instituciones no mejoran la planificación y la ejecución de proyectos de infraestructura y desarrollo. El mensaje fue lanzado en la Cumbre Mundial del Project Management Institute (PMI) África en Kigali, que reunió a cerca de 1.000 delegados.
La cita se centró en cómo transformar el enorme potencial africano en realidades concretas mediante proyectos rentables, una gestión profesional y alianzas estratégicas. El expresidente del BAD, Akinwumi Adesina, recordó que África concentra el 65 % de las tierras cultivables no explotadas del planeta y valiosos recursos críticos para la transición energética, lo que la sitúa en posición de impulsar la prosperidad mundial.
Adesina destacó los cinco objetivos emblemáticos del BAD (iluminar África, nutrirla, industrializarla, integrarla y mejorar la calidad de vida), que ya han beneficiado a más de 565 millones de personas. Subrayó que los proyectos no deben quedarse en el papel, sino transformar vidas, citando el caso de comunidades que por primera vez accedieron a la electricidad.
El director del departamento de Impacto en el Desarrollo del BAD, Armand Nzeyimana, alertó sobre la escasez de proyectos “bancables”. Según explicó, un proyecto sólido debe cumplir tres criterios básicos: viabilidad técnica, viabilidad financiera y una gestión de riesgos adecuada. Sin estos elementos, incluso las mejores intenciones fracasan al intentar atraer financiación.
Nzeyimana advirtió que los proyectos mal preparados suelen sufrir retrasos de hasta un 50 %, lo que reduce su impacto y frena el avance hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Recordó que aún 600 millones de africanos carecen de acceso a la electricidad, una realidad que no cambiará sin proyectos mejor estructurados y ejecutados.
La cumbre puso a Ruanda como ejemplo de éxito, destacando la transformación de Kigali gracias a grandes proyectos de infraestructura y a su posicionamiento como centro turístico, tecnológico y deportivo. Para Adesina, Kigali ilustra lo que África puede lograr cuando la visión se acompaña de planificación y resultados.
Finalmente, los delegados coincidieron en que la gestión de proyectos es un instrumento estratégico para el desarrollo. Integrar normas internacionales, certificaciones y metodologías profesionales permitiría aumentar la capacidad de implementación. Adesina propuso reforzar la alianza entre el BAD y el Project Management Institute para elevar los estándares de gestión de proyectos en todo el continente


