Las provincias del Sur de Marruecos se consolidan como un “nuevo polo de crecimiento en el corazón de la cooperación marroquí-francesa”, declaró el jueves en Dajla el ministro delegado marroquí encargado de la Inversión, la Convergencia y la Evaluación de las Políticas Públicas, Karim Zidane, durante la apertura del Foro Económico Marruecos–Francia.
Este encuentro, organizado conjuntamente por la Confederación General de Empresas de Marruecos (CGEM) y el Movimiento de Empresas de Francia (MEDEF), pone de relieve las oportunidades de inversión en sectores estratégicos como las energías renovables, el turismo, las infraestructuras y la industria.
Según el ministro Zidane, “estas provincias, por su posición geográfica, constituyen un puente natural entre Europa y África”, situadas en el corazón de los grandes flujos marítimos internacionales y dotadas de un potencial único de conectividad regional y continental.
El ministro subrayó la vocación de las provincias del Sur como centro regional, impulsada por proyectos estructurales como el puerto de Dajla Atlántico, símbolo de “la ambición de Marruecos de dotar a sus regiones meridionales de infraestructuras modernas” capaces de dinamizar los intercambios comerciales internacionales.
Añadió que este foro ilustra la solidez de la asociación económica entre Francia y Marruecos, “basada en la confianza y la voluntad común de construir juntos un futuro próspero”.
En 2024, cerca de un tercio de las inversiones extranjeras directas (IED) recibidas por Marruecos procedían de empresas francesas, mientras que el Reino figura ya entre los principales inversores extranjeros en Francia. “Casi dos tercios de las inversiones marroquíes en el extranjero se dirigen hacia Francia”, precisó Zidane, subrayando la reciprocidad creciente de los flujos empresariales entre ambos países.
Esta dinámica se inscribe en el marco de la Nueva Carta de Inversiones, impulsada por Su Majestad el Rey Mohammed VI, que aspira a movilizar más de 550 mil millones de dírhams (unos 50 mil millones de euros) de aquí a 2026. Este marco, recordó el ministro, “introduce incentivos diferenciados según los territorios, con el fin de orientar las inversiones hacia las regiones con mayor potencial, especialmente las del Sur”.
Llamando a una “alianza económica renovada, equilibrada y decididamente orientada hacia el futuro”, Zidane propuso basarla en tres pilares: la confianza mutua, el potencial de las regiones del Sur y el anclaje africano de Marruecos. Estas provincias, añadió, “serán en el futuro un laboratorio de proyectos conjuntos en los ámbitos de la energía, la logística, la pesca sostenible, el turismo y las infraestructuras verdes”.
Los trabajos del Foro de Dajla giran en torno a varios ejes prioritarios: la Iniciativa Real Atlántica, la seguridad alimentaria, la transición energética, la descarbonización, el turismo y la formación.
Participan en este encuentro responsables institucionales, operadores económicos y representantes de organismos públicos y privados marroquíes y franceses, con el objetivo de reforzar la cooperación bilateral y crear nuevas sinergias de inversión entre ambos países


