La eliminación de Senegal en los dieciseisavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, tras caer ante Bélgica por 3-2 en la prórroga, ha reavivado el debate sobre la gestión del seleccionador Pape Thiaw, cuyas decisiones tácticas han sido ampliamente cuestionadas después de la remontada sufrida por los Leones de la Teranga.
Senegal ganaba 2-0 gracias a los goles de Habib Diarra e Ismaïla Sarr, antes de encajar dos tantos en los últimos minutos del tiempo reglamentario y un penalti en los instantes finales de la prórroga.
Al término del encuentro, Pape Thiaw asumió sus decisiones, aunque lamentó el penalti señalado a favor de Bélgica tras la intervención del sistema de asistencia arbitral por vídeo (VAR). El técnico senegalés consideró que el contacto entre Lamine Camara y el belga Youri Tielemans no justificaba esa sanción.
Más allá de esa jugada, los cambios realizados en el último cuarto de hora, especialmente las sustituciones sucesivas de Iliman Ndiaye, Habib Diarra y Pape Gueye, suscitaron críticas entre varios analistas, quienes consideran que Senegal perdió el control del centro del campo en el momento decisivo del partido.
Pape Gueye declaró después del encuentro que no se sentía especialmente mermado físicamente cuando fue sustituido.
La eliminación llega tras una trayectoria irregular de los Leones de la Teranga en el torneo. Derrotados por Francia y Noruega en la fase de grupos, los senegaleses lograron reaccionar con una contundente victoria por 5-0 frente a Irak, resultado que les permitió clasificarse para los dieciseisavos de final.
Antes del Mundial de 2026, Pape Thiaw afrontaba la competición con la confianza reforzada por la destacada actuación de Senegal en la Copa Africana de Naciones 2025-2026, donde disputó la final frente a Marruecos.
La eliminación mundialista abre ahora una etapa de evaluación dentro de la Federación Senegalesa de Fútbol (FSF), tanto sobre el balance de la campaña como sobre el futuro del seleccionador nacional.
SG/RT/APA


