Todas las miradas de los aficionados al fútbol, en Marruecos y en el mundo, estarán puestas el domingo 19 de octubre en el Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos de Santiago de Chile, donde los Leoncitos del Atlas se medirán a Argentina en la final de la Copa del Mundo Sub-20. Un encuentro excepcional que confirma la ascensión imparable del fútbol marroquí y la ambición de una generación decidida a conquistar el primer título mundial en la historia del Reino.
Los jóvenes marroquíes han firmado en esta competición un recorrido sobresaliente, marcado por hazañas notables y una resiliencia admirable. Los dirigidos por Mohammed Ouahbi, subcampeones de África en título, vencieron a Francia en semifinales por 5-4 en los penales, tras un empate 1-1 en el tiempo reglamentario y en la prórroga. Por su parte, Argentina obtuvo su pase a la final tras derrotar a Colombia (1-0).
Ubicados en el llamado “grupo de la muerte”, los Leoncitos del Atlas dominaron a España (2-0) y a Brasil (2-1) antes de caer ajustadamente ante México (0-1), cuando la clasificación ya estaba asegurada. En la fase de eliminación directa, Marruecos superó sucesivamente a Corea del Sur (2-1), Estados Unidos (3-1) y Francia (5-4 por penales) en semifinales.
Frente a Argentina, la nación más laureada de la categoría con seis títulos mundiales, Marruecos no podrá contar con su portero titular, Yannis Benchaouch, lesionado tras una valiente intervención ante Francia. Sin embargo, Ibrahim Gomis y Hakim Mesbahi han respondido con solvencia; este último fue el héroe en la tanda de penales, deteniendo el último disparo francés que dio el pase a la final.
El seleccionador Mohamed Ouahbi expresó la determinación de sus jugadores de “traer la Copa del Mundo a Marruecos”, confiado en que “estos jóvenes solo tienen una ambición: ofrecer alegría al pueblo marroquí y a Su Majestad el Rey Mohammed VI”.
Durante este encuentro histórico, los Leoncitos contarán con el apoyo de la diáspora marroquí residente en Chile y de los hinchas llegados desde países vecinos, dispuestos a transformar las gradas en una auténtica fiesta de orgullo nacional.
Para esta final, Royal Air Maroc (RAM) ha dispuesto un puente aéreo especial que permitirá a los aficionados viajar desde Casablanca a Santiago en dos vuelos Dreamliner durante la noche del sábado al domingo.
La solidez defensiva, la cohesión y el espíritu de grupo mostrados por Marruecos a lo largo de todo el torneo podrían marcar la diferencia frente a la Albiceleste, conocida por su juego ofensivo fluido, su presión alta y su intensidad constante.


