El presidente estadounidense Donald Trump envió el martes sus felicitaciones a Angola con motivo del quincuagésimo aniversario de su independencia, saludando los avances del país en materia de paz, crecimiento económico y liderazgo regional.
En un mensaje dirigido a su homólogo angoleño João Lourenço, con ocasión del cincuentenario de la independencia de Angola, Donald Trump expresó su deseo de reforzar la cooperación entre ambos países en los sectores del comercio, las infraestructuras y la inversión, calificando a Angola como un «líder regional» que contribuye a la prosperidad del África austral.
«A lo largo de los últimos cincuenta años, Angola ha sabido conquistar la paz, la estabilidad y el crecimiento económico gracias a esfuerzos considerables», escribió el presidente estadounidense. Y agregó: «Su nación es hoy un motor regional de prosperidad, un actor de la paz y de la reconciliación en África austral. Sus fundadores pueden estar orgullosos».
Este mensaje coincidió con las celebraciones del jubileo de oro en Luanda, donde varios dirigentes regionales e internacionales se reunieron para conmemorar los 50 años de independencia, obtenida el 11 de noviembre de 1975 tras el fin de la colonización portuguesa.
Trump también destacó la riqueza cultural y los recursos naturales de Angola, que considera elementos clave para el fortalecimiento de la asociación bilateral, mencionando en particular el proyecto del Corredor de Lobito, apoyado por Estados Unidos, como un pilar del comercio y de la integración regional.
Este corredor, que conecta la costa atlántica de Angola con Zambia y la República Democrática del Congo, es considerado una vía estratégica que permite abrir nuevos mercados y estimular los intercambios transfronterizos.
«Nuestra cooperación creciente en los ámbitos de la energía, las infraestructuras y la inversión privada ilustra la solidez cada vez mayor de las relaciones entre Estados Unidos y Angola», afirmó Trump, declarando su optimismo respecto al futuro de la asociación entre ambas naciones.
Las relaciones diplomáticas entre Angola y Estados Unidos fueron establecidas en 1993, al final de la guerra civil angoleña. Desde entonces, estos vínculos se han reforzado en sectores como el petróleo y el gas, la salud, la educación y la gobernanza.
Hoy, Estados Unidos figura entre los principales socios comerciales de Angola, con empresas estadounidenses desempeñando un papel importante en el desarrollo del sector energético y de las infraestructuras del país


