La Comisión Europea ha aprobado una propuesta que abre la vía a la reanudación de las negociaciones con Marruecos para un nuevo acuerdo de pesca
El comisario europeo de Pesca, Costas Kadis, anunció el martes ante el Parlamento español la presentación de un mandato de negociación que deberá ser validado por los 27 Estados miembros de la UE antes del inicio de las conversaciones formales con Rabat, según la agencia española EFE.
“Esta evolución es muy importante para las relaciones entre Marruecos y la Unión”, declaró Kadis, recordando el contexto de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que anuló en 2024 los acuerdos agrícola y pesquero UE–Marruecos al considerar que incluían las aguas y productos procedentes de las provincias del Sur.
A pesar de este fallo, Bruselas y Rabat reiteraron en varias ocasiones su compromiso con una asociación estratégica “global y sostenible”, subrayando su importancia para la estabilidad regional y la seguridad alimentaria en el Mediterráneo. Marruecos, por su parte, rechazó la validez jurídica del veredicto, estimando que no ponía en cuestión la legitimidad de sus acuerdos bilaterales.
Para la Unión Europea, la renovación del protocolo pesquero tiene una fuerte dimensión económica, especialmente para España, cuyas flotas de Galicia, Andalucía y las Islas Canarias se han beneficiado históricamente del acceso a las aguas marroquíes. El ministro español de Agricultura, Luis Planas, figura entre los defensores más firmes de este acuerdo, al que califica como un “protocolo diplomático clave” para la cooperación euro-marroquí.
Esta iniciativa llega en un contexto favorable a Rabat: el Consejo de Seguridad de la ONU, mediante la resolución 2797 del 31 de octubre de 2025, reconoció la pertinencia del plan de autonomía marroquí como base seria y creíble para la resolución del diferendo sobre el Sáhara, debilitando aún más las reivindicaciones separatistas del Polisario respaldado por Argelia.
Asimismo, se inscribe en la continuidad del acuerdo agrícola modificado en octubre entre Rabat y Bruselas, que garantiza a los productos procedentes de las provincias del Sur las mismas condiciones preferenciales de acceso al mercado europeo.
La perspectiva de nuevas negociaciones pesqueras, considerada un señal fuerte de normalización, confirma la resiliencia de la asociación Marruecos–UE, una de las más sólidas del vecindario europeo, estructurada en torno al comercio, la seguridad, la energía y el desarrollo sostenible.
El anterior acuerdo de pesca UE–Marruecos, firmado en 2019 y expirado en julio de 2023, permitía a 128 barcos europeos operar en aguas marroquíes a cambio de una compensación anual de unos 52 millones de euros. Su suspensión provocó gran preocupación en los puertos españoles y portugueses que dependen de esta actividad


