La Comisión de la CEDEAO advirtió en Nueva York sobre el avance del terrorismo, que golpea ahora a toda África Occidental, con más de 1.900 muertos desde enero de 2025. La organización llama a una reacción colectiva y a un financiamiento previsible de las operaciones antiterroristas.
La Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) alertó el martes sobre la expansión del terrorismo en toda la región, señalando que más de 1.900 personas han sido asesinadas desde comienzos del año 2025.
Ante el Consejo de Seguridad de la ONU, el presidente de la Comisión de la CEDEAO, Omar Alieu Touray, subrayó que las violencias extremistas ya no se limitan al Sahel o a la cuenca del Lago Chad. «Toda África Occidental está ahora afectada», declaró. Los combatientes armados del Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (GSIM), el Estado Islámico en el Sahel, la Provincia del Estado Islámico en África Occidental (ISWAP), Boko Haram y Lakurawa ganan en movilidad y potencia de fuego, debilitando a las fuerzas nacionales.
Los mecanismos de alerta temprana de la organización registran 450 ataques desde enero, lo que marca una intensificación notable de las actividades terroristas en la región.
Touray denunció también una «guerra económica» emprendida por los grupos armados, que controlan el acceso al carburante y perturban los intercambios comerciales en las zonas bajo su dominio. Desde hace varios meses, el GSIM impuso un embargo a varias localidades de Malí y ha llevado a cabo ataques contra convoyes de abastecimiento de carburante procedentes de Senegal y Costa de Marfil, sumiendo a Bamako y a varias ciudades malienses en dificultades de aprovisionamiento.
En Nigeria, la situación se ha deteriorado, marcada el martes por el secuestro de varias alumnas y por la muerte de varios soldados y un oficial en ataques de los yihadistas de la Provincia del Estado Islámico en África Occidental.
Frente al aumento de las amenazas, la CEDEAO ha iniciado la ampliación de su Fuerza en Espera, cuyos efectivos deberían pasar de 1.650 a 5.000 hombres, con el apoyo de los Estados miembros y de socios internacionales.
No obstante, el presidente de la Comisión lamentó la dispersión de las iniciativas antiterroristas y un clima de desconfianza que frena la cooperación regional. Tres países del Sahel —Malí, Burkina Faso y Níger— abandonaron la CEDEAO en enero de 2025, acusándola de estar instrumentalizada por Francia.
Invitó al Consejo de Seguridad a apoyar los esfuerzos destinados a restablecer la confianza, asegurar un financiamiento estable de las operaciones y reforzar la coordinación sobre el terreno.
Esta advertencia llega en un momento en que los grupos extremistas extienden sus operaciones mucho más allá de sus bastiones habituales, agravando un contexto de seguridad ya frágil en África Occidental.


