Treinta y una personas implicadas en el intento de golpe de Estado del 7 de diciembre de 2025 en Benín han sido puestas bajo detención preventiva.
Treinta y un sospechosos implicados en el intento de golpe de Estado del pasado 7 de diciembre fueron puestos en prisión preventiva en Benín, tras su audiencia ante la Corte de Represión de Delitos Económicos y del Terrorismo (CRIET), informó el martes el medio local Banouto.
Los 30 militares y un civil comparecieron el lunes por la noche ante la fiscalía especial de la CRIET en un contexto de seguridad excepcional, con los alrededores del tribunal completamente acordonados. La audiencia, iniciada hacia las 22h00, se prolongó hasta la mañana.
Tras ser escuchados por el fiscal especial Mario Mètonou y la comisión de instrucción, los acusados fueron puestos bajo mandato de detención el martes por la mañana por el juez de libertades y detención. Son procesados por atentado contra la seguridad del Estado, asesinato, traición e inteligencia con una potencia extranjera.
Pascal Tigri, identificado como el presunto líder del movimiento, sigue prófugo junto con otros sospechosos.
Al margen de la 95ª sesión del Consejo de Ministros de la CEDEAO, el ministro de Asuntos Exteriores de Benín, Olushegun Adjadi Bakari, precisó el viernes que las fuerzas armadas nacionales habían contenido inicialmente a los sublevados antes de que el gobierno solicitara apoyo externo.
Según el jefe de la diplomacia beninesa, la decisión del presidente Patrice Talon de recurrir a la asistencia de Nigeria tenía como objetivo limitar las pérdidas humanas y los daños, ya que los asaltantes se habían atrincherado en un campamento militar estratégico. Esta intervención, realizada a petición expresa de Cotonú, se inscribe en el marco del mandato de la CEDEAO y demuestra el papel crucial de la organización en la preservación del orden constitucional, subrayó.
Su homólogo nigeriano, Yusuf Tuggar Maitama, elogió el liderazgo de los presidentes Talon y Bola Ahmed Tinubu, insistiendo en la eficacia de la coordinación entre los servicios de inteligencia, las fuerzas de seguridad y los canales diplomáticos.
El portavoz del gobierno, Wilfried Houngbedji, indicó en una conferencia de prensa celebrada dos días antes que todas las hipótesis, incluidas posibles complicidades o instigaciones externas, siguen abiertas. Sin embargo, hasta ahora no se ha presentado ninguna acusación formal.
Houngbedji reconoció la existencia de campañas de desinformación en las redes sociales, cuyo origen ha sido identificado por las autoridades. Las investigaciones determinarán si existen eventuales autores intelectuales o cómplices externos.
El gobierno aseguró que movilizará la cooperación subregional e internacional para obtener la extradición de sospechosos refugiados en países vecinos.
Las autoridades también han minimizado la magnitud del intento, mencionando la implicación de un «pequeño grupo» de entre 100 y 200 soldados de los varios miles que conforman el ejército beninés. Dos altos oficiales tomados como rehenes fueron liberados, mientras que un policía que difundió mensajes en las redes sociales fue detenido.
El gobierno beninés se comprometió a sacar lecciones de estos acontecimientos que han marcado profundamente a la opinión pública, reafirmando su compromiso con la estabilidad institucional y la cooperación regional.


