Rusia ha hecho un llamamiento a un diálogo reforzado entre la CEDEAO y la Confederación de Estados del Sahel (AES), estimando que un acercamiento es indispensable para hacer frente a los desafíos de seguridad comunes en África Occidental.
Rusia insistió en la necesidad de una mayor aproximación entre la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) y la Confederación de los Estados del Sahel (AES), durante sus intercambios con responsables de África Occidental al margen de la segunda Conferencia Ministerial del Foro de Asociación Rusia-África, celebrada en El Cairo.
Durante el encuentro entre el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, y el presidente de la Comisión de la CEDEAO, Omar Alieu Touray, Moscú defendió la continuidad de un «diálogo pragmático y mutuamente beneficioso» entre la CEDEAO y la AES. La diplomacia rusa subrayó la urgencia de identificar respuestas comunes a los desafíos compartidos, especialmente la lucha contra el terrorismo y el agravamiento de la inseguridad en el espacio sahelo-sahariano.
La postura de Moscú se inscribe en un contexto geopolítico particular: Rusia es uno de los principales socios internacionales de los países de la AES, especialmente desde el retroceso de la influencia diplomática francesa en la región. Tras los golpes de Estado ocurridos en Malí en agosto de 2020, en Burkina Faso en septiembre de 2022 y en Níger en julio de 2023, estos tres países denunciaron sus acuerdos de defensa con Francia y se acercaron a Moscú, tanto en el ámbito militar como en otros sectores de cooperación.
Esta solicitud rusa se produce mientras las relaciones entre la CEDEAO y la AES —creada por Malí, Burkina Faso y Níger tras su retirada de la organización regional— siguen marcadas por tensiones políticas, pese a la persistencia de amenazas transfronterizas en materia de seguridad.
En este contexto, el llamamiento de Moscú encuentra eco en ciertas decisiones de la CEDEAO que reflejan una voluntad de mantener puentes de cooperación con los tres países sahelianos. La Conferencia de Jefes de Estado y de Gobierno admitió así, el domingo 14 de diciembre, a Burkina Faso, Malí y Níger como miembros no CEDEAO del Grupo Intergubernamental de Acción contra el Blanqueo de Dinero en África Occidental (GIABA), basándose en su compromiso político con el respeto de las normas regionales en la lucha contra el blanqueo y la financiación del terrorismo.
La institución comunitaria también validó la continuidad de la participación de los países de la AES en el Banco de Inversión y Desarrollo de la CEDEAO (BIDC), ahora bajo el estatus de países no regionales, con el fin de garantizar la continuidad de los proyectos de desarrollo y las operaciones financieras en curso.
En el plano de la seguridad, la organización oesteafricana reiteró su voluntad de mantener e intensificar la cooperación con los tres Estados sahelianos, reconociendo que la lucha contra el terrorismo y la inseguridad requiere una estrecha coordinación regional.
Al llamar abiertamente a un acercamiento entre la CEDEAO y la AES, Moscú se posiciona así como un actor que aboga por un enfoque regional concertado, basado en el diálogo y la cooperación, ante los desafíos de seguridad y políticos comunes en África Occidental.


