El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció el martes 23 de diciembre la conclusión de un acuerdo preliminar con Egipto relativo a la quinta y sexta revisiones del programa respaldado por el Mecanismo Ampliado de Crédito (FEC). Este acuerdo a nivel técnico podría permitir el desembolso de aproximadamente 2.500 millones de dólares, sujeto a la aprobación del Directorio Ejecutivo de la institución.
El anuncio se enmarca en el programa de financiación en curso entre El Cairo y el FMI, destinado a apoyar las reformas macroeconómicas y estructurales emprendidas por las autoridades egipcias. Según el Fondo, estas revisiones evalúan los avances logrados en materia de estabilidad macroeconómica, disciplina fiscal y reformas estructurales, en un contexto marcado por persistentes presiones sobre la economía egipcia.
El programa respaldado por el FEC busca reforzar la resiliencia de la economía, mejorar la gobernanza y promover un crecimiento impulsado por el sector privado. Las discusiones entre los equipos del FMI y las autoridades egipcias abordaron la política fiscal, el régimen cambiario, el control de la inflación y las reformas destinadas a mejorar el clima de negocios y aumentar la atracción de inversiones.
El primer ministro egipcio, Mostafa Madbouli, se ha reunido en varias ocasiones con la dirección del FMI en los últimos meses para acelerar la finalización de estas revisiones. La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, había subrayado la importancia de continuar las reformas para consolidar la estabilidad financiera y apoyar un crecimiento sostenible.
El esperado desembolso de 2.500 millones de dólares se inscribiría en el marco global del programa de apoyo financiero concedido a Egipto, considerado por las autoridades como un instrumento esencial para reforzar las reservas de divisas, estabilizar la moneda y hacer frente a las necesidades de financiación exterior.
La decisión final dependerá del examen del expediente por parte del Directorio Ejecutivo del FMI, previsto en las próximas semanas. En caso de aprobación, este nuevo financiamiento reforzaría el apoyo internacional a la economía egipcia, que enfrenta desafíos estructurales y un entorno económico mundial aún incierto.


