La decisión de Malí de aplicar el principio de reciprocidad se produce tras una serie de medidas adoptadas por Estados Unidos en 2025 en materia de visados, seguridad y acceso a su territorio.
Malí anunció el martes 30 de diciembre la aplicación inmediata del principio de reciprocidad contra los ciudadanos estadounidenses, en respuesta directa a la decisión tomada por Washington el 16 de diciembre de reforzar las restricciones de entrada a Estados Unidos para los nacionales malienses.
En un comunicado publicado el 30 de diciembre, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Malí indicó haber “tomado nota de la decisión del 16 de diciembre de 2025 de las autoridades estadounidenses de reforzar las restricciones de entrada a Estados Unidos para los ciudadanos malienses”. El departamento lamentó que “una decisión de tal importancia haya sido adoptada sin la menor concertación previa” y cuestionó el argumento de seguridad invocado, considerado “en contradicción con la evolución real sobre el terreno”.
El comunicado, al que tuvo acceso APA, precisa que “en aplicación del principio de reciprocidad, el Gobierno de la República de Malí aplicará, con efecto inmediato, a los ciudadanos estadounidenses las mismas condiciones y exigencias que las impuestas a los ciudadanos malienses”.
Las autoridades malienses reiteraron su apego a unas relaciones de cooperación “basadas en el respeto mutuo”.
La decisión del 30 de diciembre se inscribe en la continuidad de varias medidas estadounidenses adoptadas a lo largo del año. A comienzos de octubre de 2025, Estados Unidos había incluido a Malí en un programa piloto que imponía depósitos financieros elevados a determinados solicitantes de visados de corta duración. Tras el anuncio por parte de Bamako de una medida de reciprocidad, Washington retiró a Malí de esa lista antes de la entrada en vigor del dispositivo.
En las semanas siguientes, las autoridades estadounidenses, al igual que otros países occidentales, recomendaron a sus ciudadanos evitar cualquier desplazamiento a Malí y aconsejaron a los que ya se encontraban en el país abandonarlo por vía aérea. Estas recomendaciones se produjeron en un contexto de deterioro de la situación de seguridad, agravado por una escasez de combustible relacionada con ataques contra camiones cisterna y la inseguridad en varios ejes viales.
El 16 de diciembre de 2025, Washington decidió endurecer aún más las restricciones de entrada a Estados Unidos para los ciudadanos malienses, incluyendo a Malí en una lista de países sujetos a una suspensión casi total de la expedición de visados, junto a países como Siria o Sudán del Sur. Esta decisión constituye el origen directo de la medida de reciprocidad anunciada por Bamako dos semanas después.
La decisión anunciada por Malí se produce en un contexto marcado, en 2025, por un endurecimiento progresivo de la política estadounidense hacia los nacionales malienses, que abarca desde las condiciones de visado hasta las restricciones de entrada al territorio de Estados Unidos. No obstante, las autoridades malienses afirman mantener su voluntad de cooperación con Washington, al tiempo que aplican estrictamente el principio de reciprocidad consular.


