El nuevo hub de Bishoftu, situado cerca de Adís Abeba, tendrá una capacidad inicial de 60 millones de pasajeros al año y podría alcanzar 110 millones a largo plazo, reforzando la posición de Etiopía como principal plataforma aérea del continente.
El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, anunció el sábado la construcción del Aeropuerto Internacional de Bishoftu, presentado como «el mayor proyecto de infraestructura aeroportuaria en la historia de África».
Este nuevo megacentro se desarrollará como complemento del Aeropuerto Internacional de Bole, en Adís Abeba, que se aproxima a su capacidad máxima ampliada de 25 millones de pasajeros anuales. Esta estrategia de red multi-aeropuertos busca consolidar de manera sostenible el papel de Etiopía como principal puerta de entrada del transporte aéreo en África, según las autoridades.
El proyecto se inscribe en las reformas económicas nacionales de Etiopía, su agenda de industrialización y su estrategia aeronáutica de largo plazo. Tiene como objetivos reforzar la competitividad global de Ethiopian Airlines, mejorar la conectividad africana en el marco de la Zona de Libre Comercio Continental Africana (ZLECAf), ampliar los corredores comerciales y turísticos, y posicionar a Etiopía como un hub intercontinental de primer nivel.
Ubicado a unos 40 kilómetros al sureste de Adís Abeba, a una altitud de 1.910 metros, Bishoftu ofrece condiciones óptimas para el rendimiento de las aeronaves y una gestión eficiente de pasajeros en tránsito y de destino final. Su cercanía a la capital garantiza una integración fluida con el ecosistema aéreo existente.
La primera fase del aeropuerto permitirá atender 60 millones de pasajeros por año, con una capacidad final prevista de 110 millones anuales según el plan maestro, lo que situaría a Etiopía entre los principales centros aéreos del mundo.


