El noroeste de Marruecos enfrenta en los últimos días fuertes intempéries, con lluvias intensas, crecidas de ríos e inundaciones en algunas ciudades, según autoridades locales y medios. En este contexto, se anunció el cierre temporal del Aeropuerto Tetuán–Sania R’mel a partir de este jueves.
En Ksar El Kébir, las precipitaciones excepcionales y las descargas de agua del embalse Oued El Makhazine elevaron el nivel del río, amenazando varios barrios ribereños. Ante la crecida preocupante del río Loukkos, las autoridades provinciales de Larache activaron el nivel máximo de alerta y pusieron en marcha amplias medidas preventivas para proteger las zonas residenciales expuestas. Una comisión de vigilancia sigue de cerca la evolución de la situación.
El director provincial de Equipamiento y Agua de Larache, Azzedine Aittalab, indicó que continúan los trabajos para instalar barreras provisionales que impidan que las aguas del río Loukkos alcancen los barrios en riesgo, con el objetivo de preservar vidas, proteger bienes y garantizar la seguridad de los ciudadanos.
La comisión de seguimiento, presidida por el gobernador Bouassam El Alamine, se desplazó a la ciudad desde el martes tras el boletín de alerta emitido por la Dirección General de Meteorología.
Posteriormente, las autoridades anunciaron el levantamiento del nivel máximo de alerta en Ksar El Kébir, al tiempo que llamaron a la población a la vigilancia y la prudencia, instando a respetar las consignas de seguridad hasta que mejoren las condiciones meteorológicas.
Por su parte, el Ministerio de Transporte y Logística informó del cierre temporal del Aeropuerto Tetuán–Sania R’mel por razones de seguridad, tras una evaluación exhaustiva de la situación luego de las fuertes lluvias.
La Dirección General de Meteorología prevé chubascos, lluvias intensas y rachas de viento este jueves y viernes en varias provincias del Reino.


