La sexta Conferencia Africana para la Promoción de la Paz clausuró sus trabajos el jueves en Nuakchot con la adopción de recomendaciones destinadas a convertir la esperanza en un motor de estabilidad en el continente, mediante el fortalecimiento del papel de los líderes religiosos, el empoderamiento de los jóvenes y las mujeres, una mejor gestión de la migración y la garantía de la seguridad hídrica.
La ceremonia de clausura se celebró el 12 de febrero en el Centro Internacional de Conferencias Mokhtar Ould Daddah, bajo la presidencia del ministro mauritano de Asuntos Islámicos y Enseñanza Original, El Fadhil Ould Sidaty Ould Ahmed Louly, en presencia del reconocido erudito Cheikh Abdallah ben Bayyah.
Bajo el lema «África y la construcción de la esperanza: no desesperéis de la misericordia de Allah», esta sexta edición reunió a académicos, responsables políticos y actores de la sociedad civil de diversos países africanos con el objetivo común de diseñar estrategias concretas para restaurar la paz en zonas de conflicto y movilizar las referencias religiosas y espirituales como marco de cohesión.
Los participantes instaron a consolidar un enfoque de moderación, adoptar una visión integral de la migración y reforzar la cooperación africana en materia de seguridad hídrica, considerada un elemento clave para la estabilidad y la integración regional.
Durante su intervención, el ministro El Fadhil Ould Sidaty afirmó que la conferencia representa «un proceso de reflexión colectiva y una responsabilidad moral», subrayando que la esperanza, «lejos de ser un simple discurso moral, constituye una palanca de acción para prevenir el extremismo y la violencia». En la misma línea, el imán Mahmoud Dicko abogó por traducir la esperanza en políticas concretas capaces de restaurar la cohesión nacional y ofrecer alternativas reales a la juventud.
Por su parte, Cheikh Abdallah ben Bayyah invitó a convertir el próximo mes de Ramadán en «un momento de oración y acción por la paz», destacando el compromiso de Mauritania con el éxito de esta edición. Como plataforma panafricana de diálogo, la conferencia aspira a reforzar su influencia en la prevención de conflictos, transformando la esperanza en una realidad tangible para los pueblos del continente.


