Los jefes de Estado africanos reunidos en sesión ordinaria adoptaron una estrategia de estabilización para el este de la República Democrática del Congo (RDC) y el Sahel, confiaron la presidencia rotatoria de la organización a Burundi y definieron las prioridades continentales para 2026.
La 39ª sesión ordinaria de la Asamblea de la Unión Africana (UA), celebrada en Addis Abeba, concluyó con decisiones clave en materia de paz y seguridad, gobernanza continental y desarrollo sostenible, destacando la adopción de una estrategia africana para estabilizar el este de la RDC y la región del Sahel.
Al término de la cumbre, el burundés Évariste Ndayishimiye asumió la presidencia rotatoria de la organización para 2026, sucediendo al angoleño João Manuel Gonçalves Lourenço. El tema central del mandato será: «Garantizar una disponibilidad sostenible de agua y sistemas de saneamiento seguros para alcanzar los objetivos de la Agenda 2063».
RDC y Sahel: una estrategia africana para la paz
En el ámbito de la seguridad, el nuevo presidente en ejercicio de la UA, Évariste Ndayishimiye, junto al presidente de la Comisión, Mahmoud Ali Youssouf, presentaron una hoja de ruta para la estabilización del este de la RDC. El plan contempla una mediación liderada por el presidente togolés Faure Gnassingbé, el desescalamiento progresivo de las fuerzas en conflicto, el despliegue de una fuerza de interposición y programas de desarme, desmovilización y reintegración de combatientes.
Respecto al Sahel, la Asamblea anunció la creación de una plataforma regional integrada por dieciocho países, destinada a coordinar la respuesta colectiva frente al terrorismo transfronterizo, los tráficos ilícitos y los movimientos secesionistas. Asimismo, se adoptó un memorando de entendimiento con las Comunidades Económicas Regionales y los mecanismos regionales para el uso de la Fuerza Africana en Espera, con el objetivo de reforzar la coordinación y la preparación operativa.
Gobernanza, desarrollo y justicia histórica
Los jefes de Estado aprobaron los informes de la Comisión y de varios órganos especializados, entre ellos el CDC África, el Mecanismo Africano de Evaluación por los Pares (APRM), el NEPAD, el Comité de los Diez encargado de la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU y el comité de alto nivel sobre Libia. La Asamblea reiteró la demanda de una representación africana más equitativa en las instancias de gobernanza mundial.
En el plano económico, se destacaron los avances en la implementación del Programa Integral de Desarrollo Agrícola de África (CAADP) y de la Zona de Libre Comercio Continental Africana (ZLECAf). Se puso énfasis en la movilización de recursos para infraestructuras, energía, agua, saneamiento y adaptación climática, así como en el empoderamiento de jóvenes y mujeres.
Los dirigentes también examinaron un estudio sobre los crímenes de la esclavitud, la deportación y la colonización, calificados como crímenes contra la humanidad, reafirmando la necesidad de una justicia histórica y reparadora. Asimismo, se confirmó el apoyo de la UA a una solución justa y duradera en Palestina conforme al derecho internacional, insistiendo en que las soluciones africanas deben ser conducidas prioritariamente por los propios africanos.


