El Reino de Marruecos, a través de su ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, defendió este lunes 23 de febrero en Ginebra un compromiso renovado con el multilateralismo y el desarme, en un contexto internacional marcado por el aumento de las tensiones, la persistencia de conflictos armados y una preocupante erosión de la confianza entre los actores internacionales.
En un discurso leído en su nombre por el embajador y representante permanente de Marruecos ante la ONU en Ginebra, Omar Zniber, durante la apertura del segmento de alto nivel de la Conferencia de Desarme —actualmente presidida por Marruecos—, Bourita subrayó que estas dinámicas pesan considerablemente sobre el sistema multilateral de desarme y dificultan la búsqueda de consensos, haciendo más necesario que nunca un diálogo reforzado y una cooperación efectiva.
El ministro recordó la responsabilidad central de la Conferencia de Desarme como único foro multilateral permanente de negociación en esta materia, e insistió en la urgencia de relanzar sustancialmente sus trabajos para hacer frente a los actuales desafíos de seguridad. Reafirmó además que el desarme nuclear constituye una exigencia política y moral ineludible, llamando a la aplicación plena y efectiva del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP), considerado pilar del régimen internacional de no proliferación.
En ese sentido, señaló que la próxima Conferencia de Examen del TNP, prevista en mayo en Nueva York, debe representar una oportunidad para restaurar la confianza, fortalecer el régimen de no proliferación y alcanzar resultados equilibrados, en particular mediante el establecimiento de garantías de seguridad negativas jurídicamente vinculantes para los Estados no poseedores de armas nucleares, así como la aplicación transparente y medible de las decisiones adoptadas en conferencias anteriores.
Paralelamente, Marruecos reiteró su apego al derecho inalienable de los Estados parte a desarrollar la investigación, producción y utilización de la energía nuclear con fines pacíficos, conforme al artículo IV del TNP, bajo la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y en el marco de una cooperación internacional reforzada.
Ante la amenaza persistente del terrorismo nuclear, Bourita celebró la celebración en Rabat, del 3 al 5 de febrero de 2026, de la segunda reunión plenaria del Foro Mundial para la Prevención del Terrorismo Radiológico y Nuclear (Global FTPRNT), destacando la importancia de impedir el acceso de actores no estatales a materiales sensibles.
El ministro también abordó las amenazas emergentes, como la inteligencia artificial y los sistemas de armas autónomas, abogando por la elaboración de un marco normativo internacional que garantice un control humano significativo, así como por un diálogo multilateral reforzado para prevenir la militarización del espacio.
Finalmente, Marruecos reafirmó su compromiso con la universalización de los instrumentos internacionales de desarme, en particular la Convención sobre Armas Biológicas, y recordó que, en asociación con la Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos de Desarme (UNODA), organiza talleres regionales en Rabat para fomentar la adhesión universal a este instrumento.
Marruecos, representado por el embajador Zniber, ejerce hasta el 13 de marzo de 2026 la presidencia de la Conferencia de Desarme en Ginebra, único órgano multilateral de las Naciones Unidas encargado de negociar tratados en materia de desarme.


