Estados Unidos y Burkina Faso firmaron el 25 de febrero de 2026 un memorando de entendimiento por cinco años que prevé una financiación estadounidense de hasta 147 millones de dólares para reforzar la seguridad sanitaria y prevenir epidemias en el Sahel, según anunció el Departamento de Estado.
El acuerdo, enmarcado en la estrategia global de salud de la administración Trump, busca fortalecer la capacidad del país para gestionar de forma autónoma amenazas como el VIH/sida, el paludismo y otras enfermedades infecciosas, además de mejorar la vigilancia epidemiológica y la respuesta ante brotes.
Como parte del compromiso, Burkina Faso se comprometió a aumentar su propio gasto sanitario en 107 millones de dólares, lo que refleja una mayor implicación nacional en el sostenimiento del sistema de salud.
Asimismo, unos 12 millones de dólares se destinarán a iniciativas de seguridad sanitaria mundial, incluida la digitalización de datos médicos y el refuerzo de laboratorios.
Al finalizar el programa, el personal sanitario financiado por Washington será integrado en la plantilla nacional, con el objetivo de construir un sistema de salud más resiliente y sostenible.


