El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció la noche del martes un refuerzo significativo del dispositivo militar de Francia en el Mediterráneo y en Oriente Medio, en un contexto de fuertes tensiones regionales. En el centro de este despliegue se encuentra el portaaviones Charles de Gaulle, acompañado por su grupo aeronaval.
En una alocución televisada, Macron presentó estas medidas como acciones “defensivas”, destinadas a proteger los intereses franceses y los de sus socios, así como a prevenir cualquier escalada del conflicto. “He dado la orden al portaaviones Charles de Gaulle, a sus medios aéreos y a su escolta de fragatas de dirigirse hacia el Mediterráneo”, declaró.
La fragata Languedoc también fue enviada a Chipre, mientras que sistemas de defensa antiaérea, radares aerotransportados y cazas Dassault Rafale fueron desplegados en las últimas horas.
Según el mandatario francés, estos refuerzos buscan asegurar los intereses de Francia y reforzar la capacidad de disuasión frente a amenazas balísticas y ataques con drones.
Macron añadió que Francia derribó drones “en legítima defensa” desde las primeras horas del conflicto que enfrenta a Israel y Estados Unidos con Irán. Dos bases francesas habrían sido objeto de “ataques limitados”, que causaron daños materiales pero no dejaron víctimas.
En el plano consular, el presidente anunció el inicio de operaciones de repatriación para ciudadanos franceses presentes en la región. Aproximadamente 400.000 franceses se encuentran actualmente en Oriente Medio. Varios vuelos fueron organizados, algunos de los cuales debían aterrizar en París esa misma noche.
El jefe de Estado ordenó además reforzar los dispositivos de seguridad en el territorio nacional, así como en torno a las embajadas y representaciones diplomáticas francesas situadas en zonas sensibles.


