El gobierno de Malí lanzó el 3 de marzo en Bamako consultas nacionales para preparar el informe del país sobre la aplicación del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, con el apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Adoptado en 2018 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el pacto establece un marco de cooperación no vinculante basado en 23 objetivos destinados a mejorar la gobernanza de las migraciones. Malí, signatario desde su adopción, trabaja en la actualización de su política nacional de migración.
El país ya había presentado un primer informe voluntario en 2021 y posteriormente validó un segundo informe nacional dentro del mecanismo de seguimiento del pacto.
Las autoridades destacaron que las remesas de la diáspora constituyen una fuente clave de divisas, mientras que las rutas migratorias que atraviesan el desierto siguen siendo de las más peligrosas del mundo.
El informe final de estas consultas servirá como documento de referencia para evaluar las políticas migratorias del país y orientar las futuras estrategias públicas en esta materia.


