Los presidentes de Guinea, Sierra Leona y Liberia se reúnen en Conakry en una cumbre tripartita destinada a abordar las tensiones fronterizas entre los tres países, con la participación del presidente de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, como país testigo.
El encuentro tiene lugar después de que el presidente guineano Mamadi Doumbouya ordenara el despliegue de un nuevo contingente militar en las zonas fronterizas en disputa.
La reunión busca promover una solución pacífica al diferendo territorial y reforzar el diálogo regional para evitar una escalada de tensiones en África del Oeste.
Las fricciones con Sierra Leona surgieron tras la detención de 16 soldados sierraleoneses por parte del ejército guineano a finales de febrero, acusados de haber instalado un campamento en territorio de Guinea.
En la frontera con Liberia, el conflicto se originó por la extracción de arena en el río Makona, en una zona disputada, y por el desplazamiento de la bandera liberiana hacia un área que Conakry considera parte de su territorio.
En paralelo al diálogo diplomático, Doumbouya reafirmó que Guinea defenderá su integridad territorial, aunque las autoridades insisten en que el despliegue militar tiene un carácter defensivo.
La cumbre pretende establecer mecanismos diplomáticos y técnicos para delimitar las fronteras y reducir las tensiones, consolidando la estabilidad regional.


