El Banco Mundial aprobó una ayuda presupuestaria de 45 millones de dólares para Zambia, en un contexto de elevada deuda pública, crecimiento económico limitado y frecuentes choques climáticos.
Según el ministro de Finanzas, Situmbeko Musokotwane, el financiamiento permitirá fortalecer la gestión presupuestaria, impulsar el sector privado y mejorar la resiliencia climática, especialmente frente a sequías e inundaciones que afectan la agricultura, el agua y la electricidad.
El gobierno también busca reforzar la sostenibilidad del sector del agua y mejorar la gobernanza del sistema de abastecimiento y saneamiento.
El apoyo se concede a través de la Asociación Internacional de Fomento (IDA) y forma parte de un programa de reformas destinado a reforzar la resiliencia económica y climática del país.
La ayuda llega mientras Zambia continúa la reestructuración de más de 13.000 millones de dólares de deuda externa y aplica reformas acordadas con sus socios internacionales para aliviar las presiones presupuestarias.


