Los presidentes de Guinea, Liberia y Sierra Leona se reunieron en Conakry en una cumbre tripartita destinada a reducir las tensiones fronterizas registradas recientemente en la zona de convergencia entre los tres países.
El encuentro, presidido por el jefe de Estado guineano Mamadi Doumbouya en el Palacio Mohammed V, contó también con la participación de Costa de Marfil como país observador, representado por la ministra de Asuntos Exteriores Nialé Kaba, enviada especial del presidente Alassane Ouattara.
La reunión se celebró un día después de que Guinea desplegara un nuevo contingente militar en las áreas fronterizas, una medida presentada por las autoridades como un dispositivo de seguridad ante incidentes recientes.
Las discusiones se centraron en las tensiones surgidas en la región de la Unión del río Mano, donde se han registrado varios incidentes en las últimas semanas.
Entre ellos figura la detención a finales de febrero de militares de Sierra Leona en territorio guineano, posteriormente liberados, así como disputas con Liberia relacionadas con la extracción de arena en el río Makona y la colocación de símbolos de soberanía en zonas disputadas.
También se mencionaron incidentes en el condado de Lofa, en Liberia, donde enfrentamientos entre civiles y grupos armados han generado preocupación entre las poblaciones locales.
Ante esta situación, los tres mandatarios reafirmaron su compromiso con los principios de soberanía, integridad territorial e inviolabilidad de las fronteras, insistiendo en la necesidad de resolver los diferendos mediante el diálogo y el derecho internacional.
Los países acordaron además reforzar la cooperación en materia de seguridad, mediante patrullas conjuntas, intercambio de información y mecanismos de alerta temprana entre autoridades locales y fuerzas de defensa.


