El gobierno de Senegal elevó el tono tras la decisión de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) de retirar a su selección el título de la CAN 2025 y otorgarlo a Marruecos por forfait, calificando la medida de “groseramente ilegal”.
En un comunicado oficial publicado el 18 de marzo de 2026, las autoridades senegalesas expresaron su “viva consternación” por una decisión que anula el resultado de la final disputada sobre el terreno.
La polémica se originó tras el fallo del jurado de apelación de la CAF, que dio la razón a la reclamación de la Federación marroquí y consideró que el comportamiento del equipo senegalés infringía el reglamento.
Como consecuencia, el partido fue homologado 3-0 a favor de Marruecos, declarando a Senegal perdedor por forfait (abandono) y anulando la decisión disciplinaria previa.
La Federación Senegalesa de Fútbol ya había anunciado su intención de recurrir ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), denunciando una decisión “inédita e inaceptable”.
El gobierno fue más allá al rechazar “sin ambigüedad” lo que considera una desposesión injustificada, acusando a la CAF de basarse en una interpretación errónea de su propio reglamento.
Dakar anunció que utilizará todas las vías legales internacionales disponibles, incluyendo instancias jurisdiccionales, para defender sus derechos.
Además, solicitó la apertura de una investigación internacional independiente por sospechas de corrupción dentro de los órganos dirigentes de la CAF, advirtiendo del impacto de esta decisión sobre la credibilidad del fútbol africano.

