Las administraciones marfileñas se reunieron los días 3 y 4 de septiembre de 2026 en Abiyán para participar en el taller nacional de priorización de los servicios públicos digitales, una cita estratégica destinada a determinar los trámites que deben digitalizarse prioritariamente y a diseñar infraestructuras tecnológicas comunes. El proyecto pretende coordinar 700 servicios públicos digitales en tres años, dando un paso decisivo en la modernización del Estado.
Durante la apertura del taller nacional sobre Infraestructuras Públicas Digitales (DPI), el ministro de Transición Digital e Innovación Tecnológica, Djibril Ouattara, reafirmó el objetivo de digitalizar 700 servicios para facilitar la vida cotidiana de los ciudadanos. Durante dos días, más de 50 instituciones estatales, con la participación de altos funcionarios, ingenieros y socios financieros, trabajan en la elaboración de la hoja de ruta nacional. Costa de Marfil cuenta ya con diversos servicios desmaterializados, entre ellos procedimientos fiscales y aduaneros en línea, ventanillas únicas y un registro nacional de personas físicas vinculado a un identificador único.
La estrategia para 2026-2028 se articula en torno a siete pilares y sitúa en el centro una administración orientada al ciudadano, más sencilla y rápida. Según Ouattara, el objetivo no consiste en multiplicar las plataformas, sino en organizar, conectar y reutilizar las herramientas existentes, haciendo de los datos la base de la eficacia administrativa y la innovación.
Para garantizar la coherencia del proceso, el Gobierno prevé un comité estratégico presidido por el primer ministro, encargado de validar los principales proyectos y gastos digitales, respaldado por un comité interministerial permanente. La Sociedad Nacional de Desarrollo Informático (SNDI), operador informático del Estado desde 1999, ejercerá como brazo operativo de esta transformación.
Los trabajos se articulan en torno a tres pilares comunes: una identidad digital única para acceder a los servicios; una capa de interoperabilidad que permita a las administraciones intercambiar datos de forma fluida y segura; y un inventario completo de las infraestructuras públicas existentes, elaborado con el apoyo del Banco Mundial.
Estas infraestructuras están concebidas para ser desarrolladas una sola vez y utilizadas por todos los ministerios, siguiendo, entre otras referencias, el modelo de Estonia, que ha construido en tres décadas uno de los Estados más digitalizados del mundo.
Costa de Marfil aspira así a disponer de 700 servicios digitales coordinados y de alto impacto durante los próximos tres años y alcanzar una administración «cero papel» de aquí a 2030. Al término del taller, el país deberá contar con una primera cartera prioritaria de alrededor de un centenar de servicios y con las principales orientaciones de su hoja de ruta nacional de infraestructuras públicas digitales.
Las autoridades han llamado a las administraciones y a los socios técnicos y financieros a sumarse a esta dinámica con el objetivo de convertir a Costa de Marfil en un referente de la transformación digital en África.
SG/RT/APA

