El presidente de Burkina Faso, el capitán Ibrahim Traoré, pidió una profunda reorientación del sistema educativo hacia las ciencias, las tecnologías y las ramas técnicas, al considerar que la soberanía de Burkina Faso pasa necesariamente por el desarrollo de competencias capaces de respaldar su industrialización.
«Nunca lograremos desarrollarnos así. Nunca», afirmó el jefe de Estado durante la Jornada de la Excelencia Escolar, en referencia al fuerte predominio de las ramas de letras entre los bachilleres.
Según las cifras proporcionadas por Traoré, Burkina Faso registró alrededor de 65.000 bachilleres, de los cuales más de la mitad proceden de las ramas de letras. En cambio, las especialidades científicas y técnicas siguen estando escasamente representadas, con apenas 571 aprobados en el bachillerato C y 38 en el bachillerato E, orientado hacia la tecnología industrial.
Para el presidente burkinés, esta configuración no responde a las necesidades de un país que aspira a reforzar su autonomía económica y tecnológica.
«La guerra que libramos es la ciencia: las armas, la mecánica, las municiones, los explosivos… Todo es ciencia», declaró, en un contexto marcado por la lucha contra los grupos yihadistas.
El Gobierno pretende así emprender una reorientación de las ramas de la enseñanza secundaria. El presidente mencionó, en particular, la transformación, siempre que las condiciones lo permitan, de clases de segundo curso de la rama A en clases de la rama C, así como la contratación de profesores adicionales en disciplinas científicas y técnicas.
También se hará hincapié en la iniciación a las ciencias desde la enseñanza primaria, con el fin de despertar desde una edad más temprana el interés de los alumnos por estas materias.
Asimismo, se contemplan formaciones técnicas de corta duración para permitir a los titulares de bachilleratos de letras y a algunos antiguos graduados reconvertirse hacia oficios prácticos y directamente relacionados con las necesidades de la economía.
Esta política busca, en particular, dotar a Burkina Faso de las competencias necesarias para transformar localmente sus recursos naturales. Ibrahim Traoré citó el petróleo, el cobre y el manganeso, cuyas materias primas el país sigue exportando principalmente sin transformar.
El jefe de Estado exhortó, además, a los alumnos a aprovechar las herramientas digitales para aprender a diseñar, fabricar e innovar, en lugar de limitar sus aspiraciones a la obtención de un título o al acceso a la función pública.
A través de este «giro total» hacia las ciencias y las ramas técnicas, las autoridades burkinesas pretenden acercar el sistema educativo a las ambiciones de industrialización y soberanía proclamadas por el país.
SG/RT/APA

