Moscú respalda las iniciativas multilaterales con sede en Rabat, al tiempo que valora los proyectos marroquíes en favor del desarrollo del continente africano.
El embajador de Rusia en Marruecos, Vladimir Baibakov, destacó el potencial de la cooperación deportiva entre ambos países, en una entrevista concedida a la agencia de prensa marroquí. El diplomático subrayó la solidez de las relaciones bilaterales y llamó a explorar nuevos ejes de colaboración, en un contexto marcado por la preparación de Marruecos para la coorganización de la Copa del Mundo 2030.
Enmarcando sus declaraciones en el partenariado estratégico que une a ambos países, el representante ruso estimó que el deporte constituye «uno de los sectores clave» capaces de reforzar aún más los vínculos entre Rabat y Moscú. También elogió el posicionamiento de Marruecos como un actor importante en varios ámbitos, entre ellos el de las infraestructuras deportivas, en plena expansión.
Estas declaraciones se producen mientras ambos países conmemoran el décimo aniversario del fortalecimiento de su asociación estratégica. Este marco de cooperación tiene su origen en los acuerdos firmados durante las visitas del Rey Mohammed VI a Rusia, en particular en 2002 y 2016, que permitieron consolidar las bases de las relaciones bilaterales y ampliar su alcance a varios sectores.
Más allá del deporte, los intercambios económicos siguen siendo un pilar central de la relación. Según Vladimir Baibakov, el volumen del comercio bilateral asciende a alrededor de 2.000 millones de dólares (cerca de 1.840 millones de euros), un nivel que se ha mantenido relativamente estable en los últimos años pese a las sanciones occidentales contra Moscú. El diplomático atribuyó esta resiliencia al creciente interés de las empresas rusas por el mercado marroquí.
Las relaciones sectoriales abarcan también la pesca, con la firma en octubre de un nuevo acuerdo bilateral que prolonga una cooperación iniciada en 1992. El turismo figura igualmente entre los ejes de desarrollo, impulsado por el aumento de las conexiones aéreas directas operadas, en particular, por Royal Air Maroc, favoreciendo así el incremento de los flujos entre ambos países.
Por último, la cooperación se extiende al ámbito de la seguridad, con asociaciones destinadas a luchar contra el terrorismo y a promover la estabilidad regional, especialmente en el espacio sahelo-sahariano.


