Namibia rechazó la solicitud de Starlink para prestar servicios de Internet por satélite en el país. La Autoridad Reguladora de Comunicaciones de Namibia (CRAN) explicó que la empresa no cumplía varios requisitos legales y reglamentarios, en particular la obligación de contar con participación local.
La presidenta del consejo de administración de la CRAN, Tulimevava Mufeti, precisó que la filial namibia de Starlink no cumplía tres de los seis criterios legales, entre ellos la exigencia de que al menos el 51 % del capital de cualquier operador de telecomunicaciones esté en manos de ciudadanos o entidades namibias.
«La entidad está completamente en manos de capital extranjero y, por tanto, no cumple con los requisitos de propiedad establecidos», subrayó Mufeti.
También expresó preocupaciones sobre la seguridad nacional, el control regulatorio y la capacidad de hacer cumplir las obligaciones de conformidad, teniendo en cuenta el modelo de Starlink basado en satélites y su ausencia de presencia local.
«El modelo propuesto plantea importantes cuestiones regulatorias en materia de jurisdicción, cumplimiento y capacidad de la autoridad para ejercer un control efectivo», añadió.
La CRAN recordó además que Starlink ya había operado en el país sin licencia y no había respondido a citaciones regulatorias, lo que pone en duda su voluntad de ajustarse a la legislación namibia. La decisión de rechazar la licencia, respaldada por el Ministerio de Tecnologías de la Información y la Comunicación, fue publicada en el boletín oficial.
La ministra de Información, Emma Theofelus, indicó que este rechazo se produjo tras una evaluación exhaustiva realizada conforme a la ley de comunicaciones.
Este rechazo constituye el segundo gran revés para Starlink en África austral, tras obstáculos similares en Sudáfrica, donde los requisitos de propiedad local también han frenado su implantación.
La empresa opera actualmente en una veintena de países africanos, pero enfrenta reticencias regulatorias relacionadas con las licencias, el uso del espectro y las obligaciones de cumplimiento en varios mercados.
Las normas de propiedad en Namibia derivan de políticas instauradas tras la independencia, destinadas a reforzar la participación local en sectores clave y a corregir los desequilibrios económicos históricos.


