Tras varias semanas de escalada militar entre Washington y Teherán, marcadas por ataques israelí-estadounidenses, la Union africaine ha acogido favorablemente el anuncio de un alto el fuego e insiste en la urgencia de un diálogo duradero, mientras se prevé la apertura de negociaciones en Pakistán bajo mediación internacional.
La Unión Africana saludó con firmeza el anuncio de un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, subrayando la necesidad de un diálogo sostenido para transformar esta tregua en una paz duradera, en un contexto en el que las conversaciones deben iniciarse el viernes en Pakistán tras más de cinco semanas de escalada militar.
En un comunicado publicado en Addis Abeba, el presidente de la Comisión de la UA, Mahmoud Ali Youssouf, calificó el acuerdo como «un paso significativo» que refleja un compromiso hacia la desescalada, al tiempo que subrayó que debe consolidarse mediante una diplomacia inclusiva.
Asimismo, insistió en los efectos colaterales del conflicto sobre el continente africano, especialmente el aumento de los precios del combustible y de los productos básicos, derivado de las perturbaciones en las cadenas de suministro.
Esta reacción se produce mientras Teherán anunció la próxima apertura de conversaciones con Washington bajo mediación pakistaní, tras una fase marcada por ataques israelí-estadounidenses iniciados el 28 de febrero.
El presidente estadounidense, Donald Trump, indicó que suspenderá las operaciones militares durante dos semanas, condicionando esta decisión a que Irán garantice la libre circulación en el estrecho de Ormuz, por donde transitaba aproximadamente el 20 % del petróleo mundial antes del conflicto.
Washington habla de un alto el fuego «recíproco» y asegura haber alcanzado sus objetivos militares, una interpretación respaldada por la Casa Blanca, que lo considera «una victoria». Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, también acogió favorablemente el anuncio y llamó a respetar el acuerdo para alcanzar una paz «duradera y global» y poner fin al sufrimiento de las poblaciones civiles.
En este contexto, la UA destaca el papel clave de las mediaciones internacionales, en particular la de Pakistán, así como las de Omán, Türkiye y Egipto, reiterando que solo una dinámica diplomática continua permitirá evitar una reanudación del conflicto.
La organización panafricana subraya finalmente que esta tregua constituye una «oportunidad crítica» para aliviar el sufrimiento humano y estabilizar los mercados, instando a todas las partes a mantener el impulso hacia una solución pacífica de las diferencias.


