Un doble atentado suicida golpeó este lunes la ciudad de Blida, situada a unos 50 kilómetros al sur de Argel, coincidiendo con la visita oficial del León XIV al país.
Según testigos, dos atacantes hicieron detonar explosivos cerca de la comisaría central, un punto sensible de esta importante ciudad de la región de Mitidja. El ataque ocurrió mientras el pontífice pronunciaba un discurso en la gran mezquita de Argel.
Las fuerzas de seguridad reaccionaron de inmediato y los dos agresores murieron en el lugar. Un policía resultó herido, aunque no se ha comunicado aún un balance oficial detallado por parte de las autoridades.
La coincidencia temporal entre el atentado y la intervención del Papa plantea interrogantes sobre los objetivos de la acción. Ningún grupo ha reivindicado el ataque, mientras que las fuerzas de seguridad reforzaron su despliegue en la capital y sus alrededores.
Este atentado reviste especial gravedad, ya que Argelia no registraba un ataque de esta magnitud desde 2012, en un contexto regional marcado por la actividad de grupos armados en el Sahel.
El país sigue profundamente marcado por la violencia de la década de 1990, conocida como la «década negra», que dejó alrededor de 200.000 muertos según cifras oficiales, lo que explica la alta vigilancia de las autoridades ante cualquier amenaza.
Durante su discurso, el Papa instó a las autoridades a fomentar la participación ciudadana y promover una sociedad civil «viva, dinámica y libre», subrayando que la verdadera fortaleza de un país reside en la cooperación de todos sus ciudadanos.

