La economía de Marruecos podría registrar un crecimiento del 4,7 % en el segundo trimestre de 2026, según las previsiones del Alto Comisionado de Planificación (HCP), impulsado por la recuperación agrícola y la solidez de la demanda interna.
El organismo señala una mejora de la actividad económica, apoyada en un efecto de base ligado a la evolución de los sectores secundarios en 2025. El consumo de los hogares aumentaría un 4,2 %, mientras que la inversión crecería un 3,8 %, reflejando un ritmo más moderado en la formación de capital.
Este escenario confirma el papel central de la demanda interna como motor del crecimiento, con el gasto de los hogares sosteniendo la actividad, frente a inversiones que avanzan con mayor cautela.
No obstante, el contexto internacional introduce incertidumbres, especialmente por las tensiones en los mercados energéticos vinculadas a factores geopolíticos. El HCP estima que el precio del Brent se situaría entre 85 y 100 dólares durante el segundo trimestre, antes de una posible moderación.
Estas fluctuaciones podrían afectar la inflación y los costos de producción, particularmente en sectores dependientes de la energía como la industria y la pesca.
Sin embargo, el HCP considera que ciertos factores internos, especialmente agrícolas, podrían mitigar parcialmente estas presiones.


