El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, instó a los ciudadanos a implicarse activamente en la lucha contra la corrupción, en particular exigiendo rendición de cuentas a los responsables acusados de malversación de fondos públicos.
A través de su asesora especial en la materia, Rebecca Atwine, el mandatario afirmó que «la corrupción compromete el desarrollo nacional, la prestación de servicios y la confianza pública», llamando a la población a sumarse a este esfuerzo colectivo.
Museveni subrayó que «la inacción individual frente a la corrupción constituye un fracaso colectivo», recordando que la Constitución ugandesa considera esta lucha como un deber ciudadano.
El jefe de Estado insistió también en la necesidad de reforzar la rendición de cuentas a nivel local, especialmente en los proyectos de generación de riqueza, con el objetivo de mejorar la transparencia y la eficacia.
Asimismo, propuso una estrategia integral basada en la digitalización de los servicios públicos, una mayor participación ciudadana y acciones focalizadas en los sectores más expuestos a prácticas corruptas.
Por su parte, Rebecca Atwine destacó la importancia de fortalecer la integridad institucional para evitar que las capacidades de los ciudadanos sean desviadas por prácticas administrativas o jurídicas fraudulentas. El gobierno prevé implementar un programa en diez puntos para construir una sociedad libre de corrupción.
Según la Uganda Anti-Corruption Coalition, la corrupción sigue siendo un fenómeno generalizado en el país y constituye un obstáculo importante para el desarrollo económico y la reducción de la pobreza.
De acuerdo con sus datos, el 38 % de la población habría tenido que pagar sobornos para acceder a servicios públicos durante el último año, lo que refleja las limitaciones en la aplicación efectiva de las leyes anticorrupción, especialmente en los casos de gran corrupción.


