La preparación de la Copa del Mundo 2026, organizada por Estados Unidos, Canadá y México, incorpora una cooperación internacional ampliada en materia de seguridad, con la participación de Marruecos.
Según un análisis del medio canadiense Western Standard, esta implicación se ha reforzado a través de varias iniciativas recientes, entre ellas la visita de una delegación del Federal Bureau of Investigation (FBI) al Reino en enero, para evaluar los dispositivos de seguridad previstos para la Copa Africana de Naciones 2025.
En paralelo, las autoridades estadounidenses han integrado a Marruecos en un grupo de trabajo coordinado por la Casa Blanca encargado de la seguridad del Mundial 2026, con el objetivo de anticipar y gestionar riesgos asociados a grandes eventos internacionales.
Esta cooperación se apoya en experiencias previas, como los intercambios de información durante el Mundial de 2022 en Qatar y la colaboración en materia de inteligencia con socios europeos, especialmente en la lucha contra el terrorismo.
La inclusión de Marruecos refleja una tendencia creciente a incorporar socios externos en la seguridad de eventos deportivos, frente a amenazas transnacionales como el terrorismo, los ciberataques o la desinformación.
A medida que se acerca la cita de 2026, los organizadores continúan reforzando estos mecanismos de coordinación internacional, con el fin de garantizar un dispositivo de seguridad integral a escala continental.


