Un total de 518 personas murieron durante las manifestaciones que siguieron a las elecciones generales del año pasado en Tanzania, según las conclusiones de la comisión de investigación encargada de esclarecer estos hechos de violencia.
Al presentar su informe final el jueves, el presidente de la comisión, el ex jefe de justicia Mohamed Chande Othman, indicó que la mayoría de las víctimas fallecidas durante las protestas fueron alcanzadas por disparos.
Las investigaciones se basaron en peritajes médicos y forenses, entrevistas con profesionales de la salud, así como en el análisis de expedientes hospitalarios y exámenes post mortem realizados en el país. Según el informe, 505 de las víctimas eran civiles y 16 pertenecían a las fuerzas de seguridad. Entre los fallecidos también se cuentan 21 niños.
El documento precisa que 490 hombres y 28 mujeres perdieron la vida. La mayoría de las muertes se concentró en varias regiones, especialmente Dar es Salaam (182 fallecidos), Mwanza (90), Mbeya (80) y Arusha (53).
La comisión señala que 373 víctimas llegaron ya fallecidas a los centros de salud, mientras que 121 murieron tras su ingreso. En total, 480 cuerpos fueron identificados y entregados a sus familias, 24 siguen sin identificar y seis fueron enterrados por las autoridades locales. Otros tres cuerpos permanecen en el hospital nacional de Muhimbili. El informe también destaca que 2.390 personas fueron atendidas por heridas, en su mayoría civiles, muchas de las cuales pudieron recibir tratamiento y ser dadas de alta.
Finalmente, la comisión advierte que estas cifras podrían estar subestimadas, ya que algunas víctimas habrían sido atendidas fuera del sistema sanitario oficial o en el extranjero.


