La FIFA anunció en Vancouver un endurecimiento de las normas disciplinarias para el Mundial 2026, acompañado de un aumento de las primas y ajustes reglamentarios.
Entre las nuevas medidas, los jugadores que abandonen el campo para protestar decisiones arbitrales o realicen gestos de protesta podrán ser sancionados con tarjeta roja, según el criterio del árbitro.
Además, cualquier equipo que provoque la interrupción definitiva de un partido podrá ser declarado perdedor por incomparecencia.
La FIFA también adaptó el sistema de tarjetas amarillas al nuevo formato de 48 equipos: se anularán al final de la fase de grupos y tras los cuartos de final para garantizar mayor equidad.
En el plano financiero, la dotación total asciende a 871 millones de dólares, un 15 % más, con 2,5 millones destinados a la preparación y 10 millones como prima de clasificación.
El presidente Gianni Infantino destacó la solidez financiera de la organización y aseguró que estos recursos se reinvierten en el desarrollo del fútbol mundial.
El Mundial 2026 se celebrará del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá, con un formato ampliado a 48 selecciones.


