La balanza comercial de Argelia se deterioró en el primer trimestre de 2026, con un déficit de 2.070 millones de dólares, frente a un superávit de 881 millones de dólares en el mismo periodo de 2025, según un informe de la Oficina Nacional de Estadística (ONS) publicado a principios de agosto.
El deterioro de la balanza comercial argelina refleja un fuerte aumento de las importaciones y una persistente dependencia de los hidrocarburos. Los datos de la ONS muestran que las importaciones aumentaron un 19,4 % en el primer trimestre de 2026, hasta alcanzar unos 13.740 millones de dólares.
Este incremento estuvo impulsado por las bebidas y el tabaco (+54,1 %), los combustibles minerales (+47,4 %), los aceites y grasas (+18 %) y diversos artículos manufacturados (+15,9 %). Al mismo tiempo, las exportaciones disminuyeron un 5,8 %, debido a la caída de los ingresos petroleros y a la contracción de las exportaciones no relacionadas con los hidrocarburos.
Las exportaciones fuera del sector de los hidrocarburos descendieron a 116.900 millones de dinares (unos 885 millones de dólares) en el primer trimestre de 2025, frente a 131.600 millones de dinares un año antes, registrando su mayor caída desde 2019. Esta tendencia preocupa a los economistas, que la consideran una señal de que la diversificación económica sigue siendo insuficiente y de una mayor vulnerabilidad frente a las perturbaciones externas.
Ante este desequilibrio, las autoridades destacan la necesidad de reforzar la producción local, racionalizar las importaciones no esenciales y apoyar los sectores exportadores fuera de los hidrocarburos. La reforma del sistema de domiciliación bancaria, el fomento de las inversiones industriales y el control de los productos de consumo figuran entre las medidas planteadas para reducir la factura de las importaciones y mejorar la balanza comercial.
A medio plazo, la sostenibilidad de la trayectoria económica dependerá de la capacidad de Argelia para diversificar sus fuentes de ingresos, mejorar la competitividad de su industria y controlar la demanda interna.
Los próximos informes de la ONS y los indicadores del segundo semestre serán examinados para evaluar la eficacia de las medidas de regulación y la resiliencia de la economía frente a las fluctuaciones de los precios del petróleo.
SG/RT/APA

