El Consejo Superior de Defensa Nacional se reunió el 29 de abril en Bamako, cuatro días después de los ataques coordinados en varias localidades del Mali, durante la cual el presidente de la Transición fijó dieciséis orientaciones estratégicas para reforzar el dispositivo nacional de defensa y seguridad.
Las autoridades malienses iniciaron una revisión de su sistema de seguridad tras los ataques del 25 de abril, que afectaron varios puntos estratégicos del país. La sesión del Consejo fue presidida por el presidente de la Transición, el general de ejército Assimi Goïta, jefe de Estado y jefe supremo de las Fuerzas Armadas.
La reunión se celebró en presencia del primer ministro, del ministro de Seguridad y Protección Civil, de varios miembros del Gobierno y del jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas. Tuvo lugar tras una serie de ataques que afectaron especialmente a Kati, ciudad-guarnición cercana a Bamako, donde murió el ministro de Estado, ministro de Defensa y de los Antiguos Combatientes, el general Sadio Camara.
Al término de los trabajos, el ministro de Seguridad y Protección Civil, el general de división Daoud Aly Mohammedine, rindió homenaje a las víctimas y a la memoria del general Sadio Camara. Indicó que los ataques fueron preparados por grupos armados con objetivos precisos, antes de ser contenidos por las fuerzas de defensa y seguridad.
Según la comunicación oficial, el Consejo realizó un análisis de la situación de seguridad en todo el territorio. El jefe de Estado formuló dieciséis orientaciones estratégicas destinadas a reforzar el dispositivo nacional, cuyo contenido no fue divulgado.
Estos ataques se inscriben en una crisis de seguridad que afecta al Mali desde hace varios años, con la presencia de grupos armados activos en distintas regiones que atacan regularmente a las fuerzas de defensa, símbolos del Estado y ejes estratégicos. La ofensiva del 25 de abril se distinguió por su carácter simultáneo, la amplitud de las zonas afectadas y la muerte del ministro de Defensa.
La reunión del Consejo constituye la principal respuesta institucional anunciada tras estos hechos, en un momento especialmente sensible para el aparato de seguridad del país, marcado por la pérdida de una figura central del sistema militar.
El ministro de Seguridad aseguró que la situación permanece bajo control en todo el territorio nacional. También destacó la movilización de la población y su contribución al trabajo de inteligencia operativa, considerado clave para la alerta y la prevención.
Las autoridades llamaron a la calma, a la vigilancia y a la cohesión nacional, invitando a los ciudadanos a informarse únicamente a través de los canales oficiales frente a los contenidos difundidos en redes sociales.


