El ministro nigerino de Minas detalló el lunes en la Radiotelevisión de Níger (RTN) la amplitud de los recursos mineros del país y el desempeño del sector en 2025, afirmando la voluntad de las autoridades de convertir este potencial en un motor de riqueza nacional.
El comisario-coronel Abarchi Ousmane, ministro de Minas de Níger, concedió una entrevista en la que presentó un panorama detallado del potencial minero del país y de los resultados registrados en 2025, calificando el subsuelo nigerino como un «escándalo geológico» que las autoridades buscan transformar en riqueza nacional.
Un subsuelo de diversidad excepcional
El ministro distinguió dos grandes categorías geológicas. Las formaciones del basamento —macizo de Djado, macizo del Aïr, Damagaram-Mounio, Sur-Maradi y Liptako nigerino— contienen oro, cobre, hierro y molibdeno. Los cuencos sedimentarios —Iullemeden, Ténéré y Tim Mersoï— albergan uranio, carbón, caliza y yeso.
El uranio, considerado una «sustancia estratégica», sigue siendo el recurso emblemático de Níger. Las reservas conocidas se estiman entre 350.000 y 500.000 toneladas, distribuidas entre los yacimientos de SOMAÏR (más de 100.000 toneladas), SOMIDA (alrededor de 30.000 toneladas, en construcción), Imouraren (más de 230.000 toneladas) y Madaouéla (unas 20.000 toneladas). La empresa COMIREX, recientemente creada, se encargará de explotar los yacimientos de Mouradi, en Arlit.
En cuanto al oro, la Sociedad de Minas de Liptako (SML) asegura la producción actual, con la mina de Samira que cuenta con reservas estimadas en 2,5 toneladas y recursos de unas 25 toneladas. Una segunda mina está en construcción en Banjo, en el departamento de Téra, impulsada por la Niger Turkey Mining Company (NTMC), con reservas estimadas en 2 toneladas y recursos de unas 20 toneladas.
El carbón es explotado por SONICHAR en la región de Agadez, con unas 15 millones de toneladas en explotación para alimentar en electricidad la ciudad y las industrias locales. Existen además reservas adicionales superiores a 200 millones de toneladas en Tahoua, especialmente en Takanamat.
Entre los recursos aún poco explotados, el ministro mencionó el hierro, con reservas de más de mil millones de toneladas en Kolo-Saï y cerca de 8 mil millones en el macizo de Termit, así como el fosfato (más de mil millones de toneladas en el parque W) y el litio, estimado entre 300.000 y 350.000 toneladas.
Ingresos en fuerte aumento
En términos financieros, el sector minero generó más de 18.000 millones de francos CFA en ingresos en 2025, frente a 6.200 millones en 2024. Además, unos 1.500 millones fueron remitidos a la Comisión de lucha contra la delincuencia financiera para su recuperación.
Las inversiones en exploración minera superaron los 14.000 millones de francos CFA en 2025, frente a 2.600 millones el año anterior.
El ministro reveló también que unas 1.800 toneladas de uranio están disponibles en el país, con un valor estimado de 380 millones de dólares. En cuanto al oro, la producción declarada superó las 1,7 toneladas, valoradas en más de 109.000 millones de francos CFA, a lo que se suman cantidades adicionales procedentes de la minería artesanal y de incautaciones.
Nuevas empresas y efectos sociales
El ministro anunció la creación en 2025 de cuatro nuevas entidades: COMIREX (uranio), COMINAIR (cobre en el Aïr), NTMC (oro en Téra) y Royal Gold Niger (refinación y transformación del oro).
Estas estructuras han generado cientos de empleos formales, además de miles de empleos informales vinculados a la minería artesanal, especialmente en Agadez y Tchibarakaten.
Asimismo, las actividades mineras se acompañan de inversiones sociales, como la construcción de aulas, centros de salud y perforaciones de agua en las regiones afectadas.


