Aliko Dangote estudia convertir a Kenia en el emplazamiento de una refinería petrolera de gran envergadura, con una inversión estimada entre 15.000 y 17.000 millones de dólares y una capacidad de procesamiento de hasta 650.000 barriles diarios.
Inicialmente previsto para Tanzania, el proyecto fue reorientado hacia la ciudad portuaria de Mombasa, considerada más adecuada por la profundidad y capacidad de su puerto, así como por su dinamismo económico.
En declaraciones al Financial Times, Dangote explicó que la elección de Mombasa responde también al tamaño del mercado keniano y a su logística marítima, que permitiría el transporte de crudo por vía marítima, especialmente desde Uganda y otros proveedores internacionales.
La iniciativa surge tras la plena entrada en funcionamiento de la refinería de Lagos, con una capacidad similar de 650.000 barriles diarios y considerada una de las mayores del mundo.
El empresario señaló que la viabilidad del proyecto dependerá del respaldo de las autoridades kenianas, subrayando que una instalación de esta magnitud requiere medidas de protección frente a la competencia de productos petroleros importados. Indicó asimismo que la decisión final corresponde al Gobierno de Kenia y manifestó su disposición a ajustarse a sus orientaciones para materializar la inversión en África Oriental.


